ATARDECER EN LA PLAYA
No sabes cómo has llegado a parar aquí, llevas todo el día caminando por un bosque lleno de zarzas y árboles que te cierran el paso; sientes los pies cansados y tienes ganas de sentarte para descansar un rato, pero no encuentras el espacio adecuado para ello.
Sigues caminando, te esfuerzas por ver más allá algo que te indique que te falta poco para salir del bosque, pero no consigues vislumbrar absolutamente nada. Apenas puedes conseguir distinguir lo que te queda en frente, todos tus esfuerzos son para romper las ramas y las zarzas que te entorpecen seguir caminando…
Empiezas a sentir que estás perdido y sólo cuando descubres que bajo tus pies hay arena. Te paras. Empiezas a apreciar un sonido lejano y una leve brisa. Respiras hondo y sigues caminando…Al poco encuentras un sendero, lo sigues y pronto te encuentras en frente de una hermosa playa. No hay nadie, estás solo y cansado; decides acercarte al agua para refrescarte un poquito. Tus pies flaquean y te tumbas boca arriba. Extiendes tus brazos y dejas que el sol te regale su calor: el cielo te envuelve y te reconforta, te sientes mucho mejor; después de un momento de descanso, te incorporas despacio y abres los ojos dirigiendo tu mirada hacia el mar.
Allí en frente, a lo lejos, aparece la silueta de un barco que se acerca a la playa. No dejas de observarlo, hay algo en él que te atrae. Tienes ganas de gritarles pidiendo ayuda, pero estás demasiado cansado… No puedes hablar. El barco se acerca lo suficiente para distinguir que en él sólo va una persona. Ahora te das cuenta de quién es. En realidad, llevabas un buen rato esperándola. Es uno o una de tus amigas. Ahora está junto a ti, abrazándote, te dice algo al oído y sientes cómo recuperas la fuerza. Respiras profundamente, contemplas un bellísimo atardecer en la playa, ya no te sientes solo.
Competencias desarrolladas: VISUALIZACIÓN