
Confieso que ver en la televisión el ciclismo nunca me ha gustado y me parece aburrido. Sin embargo, aunque no me guste, admiro a los ciclistas, por su tesón y su valor.
Hace poco subí a los lagos de Covadonga y me sorprendí de lo que cuesta llegar a ellos en coche, así que hacerlo en bicicleta, después de muchas etapas agotadoras, debe ser terrible. Y sin embargo, año tras año se repite la hazaña.
En nuestra vida hay muchos días que se necesita tener la constancia del ciclista: cuando más difícil se nos ponen las cosas, se hace más necesario mantener un pedaleo constante y no bajarnos de la bici.
Estamos en el tiempo de la Cuaresma y en medio del curso. No te quedes en la cuneta ante los problemas, sigue adelante, y ayuda a caminar a los que veas más cansados.
REFLEXIÓN:
* Recuerda alguna meta que te has propuesto últimamente y comprueba si te has esforzado por conseguirla. O plantéate alguna para esta semana.
* ¿Qué te ayudaría a conseguirla? ¿Y cómo ayudarías a un/a amig@ a conseguir la suya?
PADRE NUESTRO…

