975-223344 correo@electroni.co

ESCUCHAR A DIOS

Dije al almendro: ¡Háblarne de Dios!,

 y el almendro floreció.

Dije al pobre: ¡Háblame de Dios!,

y el pobre me ofreció su capa.

Dije al amigo: ¡Háblame de Dios!,

y el amigo me enseñó a amar.

Dije a la madre: i Háblame de Dios!,

y la rnadre me dio un beso en la frente.

Dije al enernigo: ¡Háblame de Dios!

y el enemigo me tendió la rnano.

La cuaresma es un tiempo que los cristianos debemos vivir con especial intensidad, porque Dios nos llama a ser mejores. ¿No oyes su llamada? Hay muchos signos en nuestro alrededor que nos hablan de Dios.

 

  • ¿Podríamos añadir algún verso a este poema?

Si alguien nos pidiera que le habláramos de Dios, ¿qué haríamos?