SER AGRADECID@

Dice un refrán que “Es de bien nacidos el ser agradecidos”. El  2 de febrero los cristianos celebramos la presentación del niño Jesús en el Templo de Jerusalén. Ahí les tenemos, María y José, dos buenas personas que se acercan al templo. Llevan a su hijo que sólo tiene 40 días de vida. Van a dar gracias a Dios por este hermoso fruto que les ha dado; lo hacen en familia.

Hoy es un buen día para manifestar nuestro amor entrañable, nuestro reconocimiento agradecido a nuestra familia y a todas las familias. La familia fue para nosotros el primer regalo de Dios, la primera manifestación de su ternura. La familia nos hizo crecer en libertad y en gracia, como crecía Jesús en la Sagrada Familia de Nazaret. Y, lo más importante, en ella se sembró y se cultivó nuestra fe, y empezamos a rezar.

Tengamos una mirada de amor para las familias necesitadas y que más sufren. Pidamos para que todas las familias tengan paz y trabajo, para que puedan vivir unidas, para que superen las dificultades, las tensiones y las disputas que puedan aparecer, para que en ninguna falte la alegría y el amor.

 

REFLEXIÓN:

* ¿Cómo demuestras a tus padres que les estás agradecid@ por lo mucho que han hecho por ti?

* ¿Cómo contribuyes a que haya paz, unión y amor en tu familia?

Señor, Jesús,

gracias por ser yo quien soy y como soy.

Gracias por haberme hecho así.

Gracias porque me has creado

y me sigues creando con tu amor.

Gracias por mis padres,

por sus cuidados y desvelos,

por todo lo que me han ayudado

sin pedir nada a cambio.

Te pido por todas las familias

para que crezcan en el amor.

Bendice, Señor, a todas las familias,

pues tú naciste y viviste en una de ellas.