
Cuentan que dos jubilados muy aficionados a la pelota hicieron un pacto entre ellos: el primero que muriera se aparecería al otro y le chivaría a su amigo sobre lo que hay detrás de la muerte.
Murió el primero, y cumplió su parte del pacto: se le apareció a su amigo… Tras el comprensible susto inicial de ver a un aparecido este le dijo:
– He ido al cielo y tengo dos noticias: una buena y otra mala. ¿Cuál quieres primero?
El jubilado vivo le contestó:
– Dime la buena antes que la mala.
Este le contesta:
– La buena es que el cielo está lleno de frontones de todo tipo, te pasas el día jugando a pelota mano, a pala, a cesta punta, a trinquete, con apuestas… ¡es genial, amigo!.
Después le pregunta su amigo vivo:
– ¿Y la mala?
– Que mañana te toca jugar un partido.
Dame fuerzas, Señor
para esperar con alegría y con ilusión,
para saber aceptar los buenos y los malos momentos,
para encajar las buenas noticias y también las malas.
Y para poder mejorarlo todo,
con un espíritu de esperanza…
y con tu ayuda. Amén

