
Buenos días. Ya estamos a viernes y termina esta primera semana de enero. Este año también va a estar lleno de buenas noticias, muchas de ellas de la buena noticia de Jesús, el Evangelio. Escucha este, es de Marcos:
“Jesús salió de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés.
La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, y se lo dijeron de inmediato.
El se acercó, la tomó de la mano y la hizo levantar. Entonces ella no tuvo más fiebre y se puso a servirlos.
Al atardecer, después de ponerse el sol, le llevaron a todos los enfermos y endemoniados,
y la ciudad entera se reunió delante de la puerta.
Jesús curó a muchos enfermos, que sufrían de diversos males, y expulsó a muchos demonios; pero a estos no los dejaba hablar, porque sabían quién era él.
Por la mañana, antes que amaneciera, Jesús se levantó, salió y fue a un lugar desierto; allí estuvo orando.
Simón salió a buscarlo con sus compañeros,
y cuando lo encontraron, le dijeron: «Todos te andan buscando».
El les respondió: «Vayamos a otra parte, a predicar también en las poblaciones vecinas, porque para eso he salido».
Y fue predicando en las sinagogas de toda la Galilea y expulsando demonios.”
Es Palabra del Señor… Gloria a Ti, Señor Jesús.
Acabamos de celebrar el nacimiento de Jesús y hoy nos lo encontramos ya adulto predicando por Galilea. La misión de Jesús ya ha comenzado. En este texto vemos resumida esta misión: Jesús cura, predica y reza a su Padre cuando necesita fuerzas. Tres acciones muy similares a las de nuestro lema del centenario: anunciar, educar y transformar. Tenemos semanas por delante hasta la Pascua para ver cómo Jesús lleva a práctica lo que Dios quería de él.
Que pases muy buen fin de semana y, de nuevo, feliz año nuevo

