Ojala que nosotros seamos limpios de corazón y confiemos en Jesús para mover los obstáculos en nuestra vida, cuando lo hacemos de corazón siempre aparece gente dispuesto a ayudarnos y a superar nuestro problema o reto.
Después le pedimos a Jesús, mientras hacemos un minuto en silencio, para que nos ayude este año con alguna dificultad, nos acordamos de que el niños es como Jesús, con él y unidos podemos mover cualquier obstáculo.
En una pequeña cuartilla cada uno escribe esto: Jesús ayúdame a superar…en mi vida.
Los papeles se recogen para rezar con ellos en otra ocasión o se leen en voz alta para compartir todos juntos.
