
Los investigadores dicen que debajo del desierto del Sáhara hay un gran océano subterráneo. Si se sacara esta agua, el desierto sería un jardín. Es difícil pero sacar el agua puede convertir el desierto en un bonito oasis.
También nuestro corazón a veces parece difícil de cambiar, pero de él podemos sacar el “agua” que haga la vida de los demás agradable. También nuestro corazón, que parece ser egoísta, puede convertirse en un jardín de amor.
