
Señor Jesús, ante ti presentamos nuestra indiferencia.
Tú sabes que sabemos hacer bien las cosas.
En ocasiones hacemos lo más fácil
y nos esforzamos lo menos posible.
Te pedimos que nos ayudes
a ser menos pasivos y cómodos
ante la pobreza de nuestro mundo.
Aunque nos cueste un poco, sabemos
que merece más la pena dar que recibir.
