
Un hombre tenía una higuera plantada en su viña y un día fue a buscar su fruto pero no lo encontró. Entonces, le dijo al viñador: “Hace ya tres años que vengo a buscar el fruto de esta higuera y no lo encuentro, córtala”. El viñador respondió al dueño de la viña: “Señor, déjala aún un año más, que yo la abonaré y la cuidaré, a ver si el año que viene da fruto…. Si no, ya la cortarás entonces.”
Después de ayudarles a describir las actitudes de los protagonistas de la parábola comentarles que, como el viñador del cuento, Dios no se cansa de darnos nuevas oportunidades para cambiar y dar fruto bueno. Por eso, Jesús quiere que también nosotros perdonemos a los demás aunque no siempre sea fácil.
¿Damos nuevas oportunidades o dejamos de confiar en los demás cuando nos fallan? ¿Cuántas veces nos gustaría que nos perdonasen?
